viernes, 9 de septiembre de 2016

Juan Toro un Fotógrafo genial

República Bolivariana de Venezuela
Universidad Pedagógica Experimental Libertador
Instituto Pedagógico de Caracas
Fotografía
Prof: Nancy Urosa

                                                                                                  Alumno:
                                                                                          Leonardo A. Medina O.
                                                                                          C.I. 22.020.488

Tema: Juan Toro un Fotógrafo genial.



     El seguimiento que desde 2008 el fotógrafo Juan Toro le ha hecho a la violencia en Venezuela, así como también a las protestas de 2014, al cierre progresivo de empresas, a la ansiedad y al desabastecimiento de alimentos y productos básicos en el país, están registrados en su libro Expedientes que recientemente salió a la venta. El reportero gráfico acompaña las fotografías que ha documentado desde hace ocho años con textos de profesionales y amigos de distintas áreas, que asegura, lo han acompañado durante su carrera. 
     Los capítulos del libro Expedientes, del fotógrafo Juan Toro, resumen varios aspectos que en la actualidad preocupan a los venezolanos. La violencia y los homicidios son documentados con fotografías de balas y de las etiquetas que se les asignan a los cadáveres que son ingresados en la morgue de Bello Monte, en Caracas. La escasez es reseñada con productos que no se consiguen en anaqueles, pero que el fotógrafo los fotografía con un objeto blanco para sacarlos de contexto. El estrés y la ansiedad, son reflejados con fotos que el reportero gráfico ha hecho de pastillas y ansiolíticos que toman pacientes que asisten a consulta psicológica, mientras que para el cierre de empresas, por la crisis económica que hay en el país, el fotógrafo exhibe las imágenes de los llaveros de empresarios y trabajadores que se han ido de Venezuela.
¿Cómo surge la idea de Expedientes?

     Para hablar de Expedientes, tenemos que hablar cómo se inicia el proyecto como tal. En el año 2008 comencé a involucrarme un poco en el mundo de la violencia a través de mi amiga periodista María Isoliett Iglesias. Nuestro proyecto era, con el blog Voces de la Muerte, la idea era empezar a hablar de la violencia a través de las personas que generaban y sufrían la violencia. El 25 de diciembre de 2008 fue mi primer encuentro con la muerte, con esa muerte violenta que ocurre en la madrugada, esa muerte a la cual los periodistas y fotógrafos de sucesos le van siguiendo el rastro día a día. Cuando uno comienza a trabajar de manera profunda un tema, ese tema va abriendo puertas y ese tema se va transformando en cosas. Recuerdo que ese día, como no sabía cómo tenía que desenvolverse, me quedé atrás porque uno tiene que aprender de las personas que hacen eso todos los días. En ese camino de este trabajo, la violencia me fue abriendo algunas puertas y pasé de fotografiar la escena del crimen, esa violencia directa que puedes ver en la calle, a fotografiar objetos que están vinculados a la violencia. 

¿Por qué fotografiar los objetos que encuentras en una escena del crimen?
Pasé de fotografiar el hecho, la escena del crimen, esa violencia directa que puedes ver en la calle, para fotografiar objetos que están vinculados a la violencia, porque entendí que al fotografiar esos objetos puedes tener un acercamiento distinto a esa realidad y las personas pueden de alguna manera acercarse también a ella. He fotografiado esos objetos sobre fondo blanco para sacarlos de contexto, porque si los fotografiaba en el lugar donde los encuentro, todavía los objetos están rodeados de la escena de violencia, del ruido que produce la escena como tal. Al llevarlos al estudio, el objeto adquiere otra dimensión porque además al fotografiarlo puedo redimensionar el tamaño del objeto y eso lo convierte en un objeto diferente al que produjo el dolor o que causó la muerte. Ahora ese objeto no puede volver a herir, pero sí nos puede hablar del daño que hizo. Y en ese momento cuando te enfrentas a él, lo que busco es que se establezca un diálogo en un espacio que lo permite, donde no hay gritos, ni confrontación. Es un espacio donde el objeto habla de lo que hizo y tú como persona que formas parte de una sociedad, entiendes desde la distancia lo que eso puede causar. Yo he ido reconstruyendo reconstruyendo una especie de memoria de esta situación que está viviendo el país a través de estos objetos que están vinculándose al hecho como lo es la violencia.

¿Cómo has clasificado en estos años el material que has documentado?
     Desde el año 2009 he comenzado a hacer esto y lo que hacía, de alguna manera, era ir organizando esos objetos en pequeñas carpetas. Fui haciendo como una suerte de pequeños expedientes en cada una de esas series. Cuando nace el proyecto del libro, que además es algo que inicialmente nunca me planteé, lo que hice fue incorporar estos objetos como si fuesen una suerte de expediente y acompañarlo de unos textos que hablan un poco de la situación país.
 ¿Qué se te hizo más difícil de recolectar?
      El proceso de recolección es difícil. Cada cosa tuvo su dificultad, sobre todo el hecho de enfrentarse a los objetos, porque el objeto está cargado. Uno sabe que ese objeto causó un daño, que habla sobre situaciones de las cuales a uno no le gustaría ni siquiera vivir, ni que personas alrededor de uno la vivieran, o que el país las estuviera viviendo. Entonces de alguna manera siempre manipular ese tipo de cosas, es complicado.
Uno de los capítulos del libro es de las etiquetas que les colocan a los cadáveres ingresados en la morgue de Bello Monte…
Estas etiquetas hablan un poco de números. Es como ese texto que escribe María Isoliett Iglesias, que es una crónica muy pertinente porque el número significa la transformación del ser vivo en un ser que ya no está. Ya no te llamas Juan, te llamas 500 ó 300. Los venezolanos nos hemos acostumbrado como al tema de las cifras, por el número de homicidios, por ejemplo. Lo que me interesaba del tema era ponerle una imagen al número que empieza a transformarse en algo cotidiano dentro de esta realidad que estamos viviendo. Me di la oportunidad de darle espacio en el libro a las personas que me han dado espacio. Las personas que escriben en el libro, son personas que me han acompañado desde el día uno, María Isoliett Iglesias, Nelson Garrido, Gerardo Zavarce, Félix Suazo, Alberto Esprino, Lourdes Peñaranda, la psicóloga Carla Valbuena, una amiga periodista de hace muchos años que prefiero mantener su nombre por un tema que tuve que cambiar la firma para poder escribir en el libro, y tuve la suerte además de que el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, escribió un texto que le dio un peso al libro (…) Tener la posibilidad de ver en papel, que las personas puedan tener algo con lo que uno ha trabajado durante tanto tiempo y que es algo que está pasando en el país. No es lo único que pasa en el país, es una visión del país, que no quiere decir que es la única, ni la más correcta, ni es la única verdad que pasa en el país. Pueden leer esa realidad, verla, observarla y pueden entender un poco lo que uno quiso para poder acercarse a ellos y a esa realidad.

¿Tocas también el tema del desabastecimiento, ¿cómo lo manejas en el libro?
     El desabastecimiento, para mí, son unas fotografías que la verdad me han costado mucho convivir con ellas, porque mientras las otras fotografías que aparecen en el libro hay una tendencia a que las mismas tengan detalle, foco, contraste, el tema de estos alimentos que se están buscando hoy en día tenía que tratar de trabajarlos desde el objeto. Eso quiere decir que empecé a buscar ese objeto haciendo las colas en automercados o inevitablemente consiguiéndolos por otras vías, como intercambio o prestado, y me los llevaba al estudio y los fotografiaba sobre exponiéndolos. Eso da la sensación de ese efecto como el que estamos viendo en las vallas a lo largo de la ciudad que tienen tanto tiempo que no se cambian que se van despintando y van perdiendo esa propiedad que los hace únicos. Es partir de una fotografía como anti publicitaria, es partir de un error casi fotográfico que es la sobre exposición, pero a través de esa sobre exposición el objeto comienza a diluirse en el fondo. Ese objeto que se diluye en el fondo, que no está totalmente desaparecido, porque aparece de vez en cuando, ese hecho de desaparecer habla un poco del tiempo que se nos diluye en las colas, habla de la falta de inversión, habla de las peleas que ocurren en las colas por conseguir el objeto.


Percepción Visual

República Bolivariana de Venezuela
Universidad Pedagógica Experimental Libertador
Instituto Pedagógico de Caracas
Fotografía
Prof: Nancy Urosa

                                                                                                  Alumno:
                                                                                          Leonardo A. Medina O.
                                                                                          C.I. 22.020.488

Tema: La Percepción Visual
        La percepción visual es la interpretación o discriminación de los estímulos externos visuales relacionados con el conocimiento previo y el estado emocional del individuo. Percepción visual es un proceso activo mediante el cual el cerebro transforma la información lumíca que capta el ojo en una recreación de la realidad externa o copia de ella, que es personal, basada en programas genéticamente determinados y que adquiere una tonalidad emocional única. Existen unas leyes de percepción visual también conocidas como las leyes de la Gestalt, son las siguiente:  

·                     Ley de la figura – fondo: Generalmente, el receptor de un mensaje visual distingue entre el tema protagonista de la imagen y el entorno que lo enmarca.
La figura, es el elemento central que capta la mayor parte de nuestra atención, porque, en contraste con su fondo aparece bien definida, sólida y en primer plano. El fondo, poco diferenciado, se percibe como indefinido, vago y continuo.
Cuando esta diferencia no está clara, el sistema perceptivo duda entre el sentido que debe dar a la representación y será la propia voluntad y experiencia del receptor la que determine otras respuestas en esta relación de percepción.
La copa de Edgar Rubin, ha sido usada como modelo por la Gestalt para describir el mecanismo perceptivo de esta relación figura-fondo.



·                     Ley de agrupamiento:  Tendemos a organizar los elementos que percibimos en torno a conjuntos significativos organizados. Las diversas formas de agrupamiento pueden establecerse por Proximidad, Semejanza, Continuidad y Simetría.  
Proximidad: Consiste en percibir agrupados los elementos que se encuentran más cercanos unos de otros, la mente en este ejemplo percibe unas columnas o carretera.

- Semejanza: los estímulos tienden a formar grupos perceptúales. Los elementos parecidos son percibidos como pertenecientes a la misma forma.




- Continuidad: los elementos orientados en la misma dirección tienden a organizarse en una forma determinada.


- Simetría: los elementos semejantes separados por un eje de simetría se agrupan conformando una unidad o totalidad reconocible.


·                     Ley de contraste: un elemento se distingue del resto por su singularidad o especificidad, por la forma, tamaño, color u otras cualidades propias del objeto.



·                     Ley de cierre: Aunque una  figura se presente incompleta o discontinua, la percibimos completa, ya que nuestra mente la completa, aunque las líneas no están unidas se puede percibir un triángulo.












Divina Proporción Áurea

República Bolivariana de Venezuela
Universidad Pedagógica Experimental Libertador
Instituto Pedagógico de Caracas
Fotografía
Prof: Nancy Urosa

                                                                                                  Alumno:
                                                                                          Leonardo A. Medina O.
                                                                                          C.I. 22.020.488

Tema: Divina Proporción


     La Proporción Áurea: es una curiosa relación matemática presente en la naturaleza: en las nervaduras de las hojas, en el grosor de las ramas, en el caparazón de moluscos, en las semillas de los girasoles, en los cuernos de las cabras, incluso en el cuerpo humano.




Diseñar retículas con base en principios tan básicos como la regla de los tercios o la sección áurea no se traduce solamente en hacer más bonito tu diseño, sino en incrementar legibilidad de él.

     Desde la antigüedad el hombre ha estudiado o teorizado acerca de la estética, las proporciones, la belleza, la naturaleza o el cuerpo humano, todo parece estar hecho por patrones, y estos patrones podrían determinar si un elemento es o no, bello. Platón, Miguel Ángel o Leonardo han ido creando teorías que determinan que objetos, elementos, composiciones visuales, esculturas, etc. que estén creados según determinados principios, determinan que sean más estéticos o cómodos a la vista, que utilizan un lenguaje visual “natural” que hacen que, ante nuestros ojos, parezcan mejores o más bonitos.

     Voy a utilizar muchas citas, ya que hablar de composición es hablar de proporción áurea (o Número Áureo, o Divina Proporción, entre otras denominaciones) y sobre esto tenemos mucho material ya escrito.

     La proporción áurea es la fórmula que egipcios, griegos, romanos y demás civilizaciones avanzadas han venido utilizando como inspiración para las artes o la arquitectura, por ser la que rige ciertos patrones de la naturaleza. En resumen, se trata de un patrón basado en un rectángulo, el cual, circunscrito en si mismo se repite con unas proporciones determinadas hasta el infinito. A su vez, uniendo los vértices opuestos del cuadrado resultante con el arco de 1/4 de círculo, el resultado es una espiral. Este patrón, por increíble que parezca, rige el modo en que se proporciona prácticamente cualquier estructura existente en este universo, desde la cadena de ADN hasta una galaxia entera. La secuencia de Fibonacci y el canon de Vitrubio o Leonardo de Vinci vienen de aquí. 


     Pero entonces, cuando diseño ¿tengo que conocer de matemáticas? Típica pregunta en la carrera de diseño cuando empezábamos a estudiar estos temas… pues claro!… como hacían los grandes maestros que pasaban años estudiando anatomía, matemáticas, astronomía, etc.
     El número áureo o de oro (también llamado razón extrema y media, razón áurea, razón dorada, media áurea, proporción áurea y divina proporción) representado por la letra griega φ (fi) (en minúscula) o Φ (fi) (en mayúscula), en honor al escultor griego Fidias, es un número irracional.
     También se representa con la letra griega Tau (Τ τ),3 por ser la primera letra de la raíz griega τομή, que significa acortar, aunque encontrarlo representado con la letra Fi (Φ,φ) es más común. El número áureo es el valor numérico de la proporción que guardan entre sí dos segmentos de recta a y b.
     Pero no todo es historia, en el momento de crear una pieza de Comunicación visualun diseño, un logotipo, incluso Apps o páginas web, debemos tener en cuenta estos patrones de composición, en el momento de crear las grillas constructivas o retículas, ya que vamos a disponer los elementos, y lo tenemos que hacer de manera armónica, para conseguir efectos estéticos y diseños equilibrados.
¿Cómo construimos un rectángulo áureo y qué relación tiene esto con la ley de tercios?

Cuando vimos teorías de composición, sobre todo en fotografía vimos la ley de tercios… esas famosas rayitas verticales y horizontales que aparecen en tu teléfono y no sabes para que sirven… pues veamos:
1- Dibuja un rectángulo con los lados de la medidad de los números de la serie de Fibonacci.

2- Lo dividimos siguiendo la serie numérica.
3- Si unimos los vértices de todos los cuadrados resultantes interiores conseguimos una espiral más o menos como esta, es la Espiral de Oro.
4- Ahora vamos a por la ley de tercios: Duplicamos la imagen anterior y hacemos un slip horizontal, con el resultado volvemos a duplicar y hacemos un slip vertical, obtenemos así 4 espirales de oro.
5- Marcamos con rojo los centros de las espirales y… VOILÁ!!! Ahí tenemos los tercios.









miércoles, 7 de septiembre de 2016

Fotogramas (Actividad)

Fotogramas
Actividad realizada el 12/07/2016


Fotograma Rosario con Tornillo
Diafragma Abierto con 1,5 Segundos
Impresión de la imagen
2 minutos en el Revelador
30 segundos en el Detenedor
10 minutos en el Fijador y luego lavado


Fotograma TAU
Diafragma Abierto con 3 Segundos
Impresión de la imagen
2 minutos en el Revelador
30 segundos en el Detenedor
10 minutos en el Fijador y luego lavado



Fotograma Denario con Medalla
Diafragma Cerrado con 3 Segundos
Impresión de la imagen
2 minutos en el Revelador
30 segundos en el Detenedor
10 minutos en el Fijador y luego lavado


sábado, 27 de agosto de 2016

Fotoquímica

República Bolivariana de Venezuela
Universidad Pedagógica Experimental Libertador
Instituto Pedagógico de Caracas
Fotografía
Prof: Nancy Urosa

                                                                                                  Alumno:
                                                                                          Leonardo A. Medina O.
                                                                                          C.I. 22.020.488


Tema: Fotoquímica

Ilustración del espectro electromagnético

La fotoquímica, una subdisciplina de la química, es el estudio de las interacciones entre átomos, moléculas pequeñas, y la luz o radiación electromagnética.
La primera ley de la fotoquímica, conocida como la ley de los químicos Theodor Grotthuss y John draper, establece que la luz debe ser absorbida por una sustancia química para que dé lugar a una reacción fotoquímica.
La segunda ley de la fotoquímica, la ley de Stark-Einstein, establece que para cada fotón de luz absorbido por un sistema químico, solamente una molécula es activada para una reacción fotoquímica. Esto es también conocido como la ley de la fotoequivalencia y fue derivada por Albert Einstein en el momento en que la teoría cuántica de la luz estaba siendo desarrollada.
La fotoquímica puede ser introducida como una reacción que procede con la absorción de luz. Normalmente, una reacción (no sólo una reacción fotoquímica) ocurre cuando una molécula gana la energia de activación necesaria para experimentar cambios. Un ejemplo de esto es la combustión de la gasolina, un hidrocaburo en dióxido de carbono y agua. Esta es una reacción química en la que una o más moléculas o especies químicas se transforman en otras. Para que esta reacción se lleve a cabo debe ser suministrada energía de activación. La energía de activación es provista en la forma de calor o una chispa. En el caso de las reacciones fotoquímicas, es la luz la que provee la energía de activación.
La absorción de un fotón de luz por una molécula reactiva puede además permitir que ocurra una reacción no sólo llevando la molécula a la energía de activación necesaria, sino también cambiando la simetría de la configuración electrónica de la molécula, permitiendo un camino de reacción de otra forma inaccesible, tal como lo describen las reglas de selección de Woodward-Hoffman. Una reacción de cicloadición de 2+2 es un ejemplo de una reacción pericíclica que puede ser analizada utilizando estas reglas o por la relacionada teoría del orbital molecular.

Regiones del espectro electromagnético
            El espectro electromagnético es amplio, sin embargo, un fotoquímico se encontrará trabajando con algunas regiones clave. Algunas de las secciones más ampliamente usadas del espectro electromagnético incluyen:
·         Luz Visible: 400-700 nm
·         Ultravioleta: 100-400 nm
·         Infrarrojo cercano: 700-1000 nm
·         Infrarrojo lejano: 15-1000 µm

Reacción Fotoquímica
            En la reacción fotoquímica o reacción inducida por la luz, generalmente la luz actúa produciendo radicales libres en las moléculas, como HO o CH. Estas reacciones son típicas de la atmósfera, teniendo un papel importante en la formación de contaminantes secundarios a partir de gases emitidos por combustiones y actividades humanas, como los óxidos de nitrógeno (NOx) y los hidrocarburos. Otro interés de estas reacciones radica en su potencial uso en la oxidación de materia orgánica presente en aguas contaminadas (POA, o Procesos de oxidación avanzada), donde se emplean oxidantes tales como agua oxigenada u ozono, luz ultravioleta y dióxido de titanio como catalizador.
Las fotoreacciones tienen lugar fácilmente (siempre que pueda producirse la absorción de luz) porque la absorción de luz lleva a la molécula a un estado excitado que contiene más energía que el estado fundamental. Al contener más energía, la molécula excitada es más reactiva. La ventaja de la fotoquímica es que proporciona una vía directa y rápida para la reacción química.
"Las reacciones fotoquímicas" se producen como consecuencia de la aparición de oxidantes en la atmófera, originados al reaccionar entre sí los óxidos de nitrógeno, los hidrocarburos y el oxígeno en presencia de la radiación ultravioleta de los rayos del sol. La formación de los oxidantes se ve favorecida en situaciones estacionarias de altas presiones asociados a una fuerte insolación y vientos débiles que dificultan la dispersión de los contaminantes primarios. Si se tienen reacciones iniciadas por energía procedente de luz, se denomina reacción fotoquímica. Se dice que las molécula de oxigeno en la reacción en el ambiente ha sido descompuesta fotoquímicamente o bien ha sufrido una fotólisis. Dentro de este también encontramos como reacción fotoquímica como resultado de reacciones inducidas por la luz entre los contaminantes a el llamado smog fotoquímico y a veces es descrito como "una capa de ozono en un lugar erróneo", en contraste con el ozono estratos férico. La formación de smog fotoquímico se produce por reacción de los óxidos de nitrógeno con los hidrocarburos volátiles, compuestos cada vez más comunes en ambientes urbanos. La formación de smog fotoquímico se favorece en condiciones de inversión térmica y en zonas expuestas a la radiación solar. Una localización donde la formación de smog es frecuente en los angeles, esto es debido a que en esta ciudad convergen una serie de condiciones que facilitan su formación: tráfico denso, abundancia de radiación y situaciones de inversión térmica frecuente, sin embargo el tráfico rodado ha trasladado el problema a otras áreas urbanas. La frecuencia de smog se caracteriza por la acumulación de neblinas amarillentas constituidas por ozono y otro oxidantes, con los efectos nocivos descritos anteriormente.
Dentro de las reacciones fotoquímicas encontramos que se rige por una serie de leyes fundamentales como:
·         Ley de absorción de Grotthus-Draper Una radiación no puede provocar acción química más que si es absorbida por un cuerpo o un sistema de cuerpos; si no, no puede haber transmisión de energía lumínica. Es conveniente señalar que las radiaciones que constituyen el color de un cuerpo son justamente las no absorbidas. No tienen, por lo tanto, efecto sobre el mismo. Por el contrario las radiaciones complementarias de éste color son absorbidas y son susceptibles de acción. Por ejemplo, una sustancia de color verde emite el verde pero absorbe el rojo y el azul. No podrá ser descompuesta más que por estos dos últimos colores.
·       Ley energética Para que una radiación luminosa actúe eficazmente, debe poseer una energía, por lo menos, igual a la necesaria para la transformación química.
Se sabe que la radiaciones poseen tanta más energía cuanto más cortas sean sus longitudes de onda o más elevadas sean sus frecuencias. La energía transportada por un fotón viene dada por la expresión: E=hν, donde ν es la frecuencia de la radiación y h es la constante de Planck, igual a 6,55x10-27 ergios.
Ley de la equivalencia fotoquímica o ley de Einstein: cada fotón absorbido, corresponde una molécula descompuesta o combinada. Se sobreentiende que los fotones activos satisfacen la ley energética precedente. Según esto se comprueba que prácticamente el número de fotones activos absorbidos en una reacción química, corresponde raramente al número de moléculas descompuestas con el número de fotones absorbidos,se obtiene un rendimiento cuántico que varía entre amplios límites, de 0,1 a 1000 (y más). Sólo algunas reacciones tienen un rendimiento teórico igual a la unidad.
A pesar de estas contradicciones, no se puede poner en duda la validez de la ley de Einstein, y la razón de las variaciones experimentales es simple: cuando la reacción química exige una aportación de energía (reacción endotérmica, como en el caso de los haluros de plata, r es todo lo más igual a 1. En general es más pequeño, como en la descomposición fotoquímica del clorhídrico gas, pues esta reacción es reversible.

Para descomponer el amoníaco NH3 en nitrógeno e hidrógeno, por los rayos ultravioletas, son precisos cuatro fotones por molécula ( = 0,25.).
Según la longitud de onda, se puede modificar el equilibrio fotoquímica a un sentido u otro. Así, en la reacción reversible ácido maleico ácido fumárico donde con el ultravioleta = 313 mm existe 44 % de ácido maleico y 56 % de ácido fumárico, mientras que con una onda más corta = 200 mm, el ácido maleico se regenera, con un 75 % de ácido maleico y 25 % de ácido fumárico. En el primer caso, el rendimiento cuántico es de 0,03 mientras que se eleva a 0,1, por la reacción inversa.

  • Cuando las radiaciones absorbidas provocan primero una activación de la molécula, que reacciona a continuación sobre una segunda molécula neutra para dar productos de descomposición, según el esquema siguiente:
AB + hv = (AB)
(AB) + AB = 2A + 2B el rendimiento cuántico es casi igual a 2.
Dentro de las tecnologías aplicadas a las reacciones fotoquímicas:
Encontramos que estas tecnologías se basan en los efectos determinados por la luz en determinadas sustancias químicas mediante procedimientos pertenecientes a fenómenos físicos como la óptica y procedimientos mecánicos como el obturador. La base de estas tecnologías se encuentra en un soporte de celuloide revestido de una emulsión de sales de plata sensibles a la luz y que se conoce con el nombre usual de película, para lograr la impresión de la película se requiere la acción de una cámara capaz de recoger la luz que reflejan los objetos y graduar su incidencia en la emulsión de la película para dejarla sensibilizada de forma que en el revelado se produzca una reacción química mediante la cual las sales de plata varían su colocación de diferente manera si se trata de película de blanco y negro o color en los lugares que han sido impactados por la luz, por tanto se produce un proceso de física óptica y un proceso químico.


Sistema de reacción fotoquímica
El propósito fundamental de la incorporación de reactores post-columna fotoquímica en un método de detección es la de convertir el analito a partir de un producto o colección de productos, que han mejorado significativamente las propiedades de la detección por fluorescencia (FL), la radiación ultravioleta (UV), la detección de la CE, etc . Los aspectos más originales de la fotoquímica proporcionan la base para una serie de reacciones (por ejemplo, la fotólisis, photohydrolysis, reordenamientos intramoleculares, photodimerization, fotoionización y / o reacciones de transferencia de electrones). Por lo general, las reacciones post-columna fotolisis son explotados en la CE, donde se somete a la disociación del analito para formar entidades electro activos. Por ejemplo, los compuestos orgánicos nitrados producir el anión nitrito, que se oxida en un electrodo de carbón vítreo para formar nitrato. Modificación de la estructura química del analito es específica para el tipo de la reacción del analito es capaz de someterse a las condiciones de la fase móvil. Como consecuencia, cuando la comparación para los componentes de la matriz de la muestra, este efecto generalmente resulta en una mayor especificidad y selectividad para el analito y, con frecuencia, aumento de la sensibilidad.
·         La conversión de una reacción fotoquímica depende, además de la concentración de los reactivos, de la intensidad, cantidad y longitud de onda de luz suministrada.
·         La conversión de la reacción aumenta con la cantidad e intensidad de la energía lumínica suministrada.
·         La energía lumínica suministrada por ciertas longitudes de onda de la luz son del orden de las energías de activación de muchas reacciones químicas, por tanto, provocan la reacción. En un rango de estas energías se centra la fotoquímica. Sin la citada energía lumínica, la reacción no tiene lugar.
·         Según el modelo lineal radial, la intensidad recibida por la solución no es función de la coordenada axial.
·         Una medida calculada a partir de dos valores con error tendrá un error asociado mayor que los errores asociados a cada uno de los valores a partir de los cuales ha sido calculada.